Los 7 sacramentos de la Iglesia

Los 7 sacramentos de la Iglesia son bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia, unción de los enfermos, orden sacerdotal y matrimonio. Aquí tienes qué es cada uno y cómo se recibe.

Pila bautismal, cáliz con la hostia e iglesia, símbolos de los siete sacramentos
En esta página
  1. Los siete sacramentos explicados uno a uno
  2. Cuáles son los 7 sacramentos: lista completa
  3. Qué es un sacramento
  4. Sacramentos de iniciación, de curación y de servicio
  5. Qué sacramentos se reciben una sola vez
  6. Cómo prepararse para recibir los sacramentos
  7. Preguntas frecuentes

Los siete sacramentos explicados uno a uno

Bautismo: la puerta de la vida cristiana

Mateo 28, 19

Es el primer sacramento y el fundamento de todos los demás. Perdona el pecado original y todos los pecados personales, hace del bautizado un hijo de Dios y lo incorpora a la Iglesia. Se administra derramando agua sobre la cabeza, o sumergiendo en ella, mientras se dice: «Yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo». En España la mayoría se bautiza de bebé: los padres lo piden en su parroquia, suelen asistir a una charla de preparación y eligen a los padrinos. También se bautizan adultos, tras un tiempo de catecumenado. Lo administran normalmente el obispo, el sacerdote o el diácono; en peligro de muerte puede bautizar cualquier persona que tenga intención de hacer lo que hace la Iglesia.

Confirmación: el don del Espíritu Santo

Hechos 8, 14-17

Completa la gracia del bautismo y fortalece al cristiano con el don del Espíritu Santo para vivir y dar testimonio de su fe. El rito esencial es la unción con el santo crisma en la frente, acompañada de la imposición de la mano y de las palabras «Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo». La edad cambia según la diócesis: en España muchos se confirman en la adolescencia, tras unos años de catequesis, y también hay grupos de adultos, a menudo antes de casarse. Se pide un padrino o madrina. El ministro ordinario es el obispo, que puede encargar a un sacerdote que la administre.

Eucaristía: Cristo presente en el pan y el vino

Lucas 22, 19-20

Es el sacramento en el que Jesús se hace realmente presente bajo las especies del pan y del vino y se entrega como alimento. Se celebra en la misa, y en ella cada fiel puede comulgar. La primera comunión se recibe en España, por lo general, hacia los nueve o diez años, después de la catequesis parroquial. Para comulgar hay que estar bautizado, en gracia de Dios y guardar una hora de ayuno, sin contar el agua ni las medicinas. Solo el obispo o el sacerdote pueden consagrar; la comunión pueden distribuirla también diáconos y ministros extraordinarios. La Iglesia pide comulgar al menos una vez al año, por Pascua.

Penitencia: el perdón de los pecados

Juan 20, 22-23

También se llama confesión o sacramento de la reconciliación. En él Dios perdona los pecados cometidos después del bautismo y devuelve la paz con Él y con la Iglesia. El penitente examina su conciencia, se arrepiente, confiesa sus pecados al sacerdote, se propone cambiar y cumple la penitencia que se le indica; el sacerdote le da la absolución. Solo puede administrarlo un sacerdote, que está obligado a guardar un secreto absoluto sobre lo que oye. Se puede recibir siempre que se necesite, y es obligatorio confesar los pecados graves al menos una vez al año.

Unción de los enfermos: fuerza en la enfermedad

Santiago 5, 14-15

No es solo para el último momento, como a veces se cree. Se ofrece al fiel cuya salud está seriamente en peligro por enfermedad o por vejez, y también antes de una operación grave. Da consuelo, paz y fortaleza para vivir la enfermedad unido a Cristo y, si el enfermo no puede confesarse, perdona también sus pecados. El sacerdote unge con el óleo de los enfermos la frente y las manos mientras reza por él. Puede pedirse en la parroquia o en el hospital, y se puede repetir si la enfermedad se agrava o aparece otra nueva.

Orden sacerdotal: al servicio del pueblo de Dios

1 Timoteo 4, 14

Por este sacramento algunos hombres bautizados son consagrados para servir a la Iglesia en nombre de Cristo. Tiene tres grados: el diaconado, el presbiterado, que es el de los sacerdotes, y el episcopado, el de los obispos. Se recibe tras años de formación, normalmente en el seminario, y lo confiere siempre un obispo mediante la imposición de las manos y la oración de consagración. Cada grado se recibe una sola vez y marca para siempre a quien lo recibe.

Matrimonio: la alianza de los esposos

Marcos 10, 6-9

Es la alianza por la que un hombre y una mujer se unen para toda la vida, abiertos a los hijos, y su amor se convierte en signo del amor de Cristo por la Iglesia. En la Iglesia latina los ministros del sacramento son los propios novios, que se dan libremente el consentimiento; el sacerdote o el diácono asiste en nombre de la Iglesia, ante dos testigos. Antes de la boda, la pareja hace el cursillo prematrimonial y tramita el expediente matrimonial en su parroquia. El vínculo es indisoluble mientras viven los dos esposos.

Cuáles son los 7 sacramentos: lista completa

Los sacramentos de la Iglesia católica son siete, y suelen enumerarse en este orden:

  1. Bautismo
  2. Confirmación
  3. Eucaristía
  4. Penitencia o reconciliación
  5. Unción de los enfermos
  6. Orden sacerdotal
  7. Matrimonio

El orden no es casual: sigue las etapas de la vida, desde el nacimiento a la fe hasta la enfermedad y la vocación de cada uno.

Qué es un sacramento

El Catecismo de la Iglesia Católica los define como signos eficaces de la gracia, instituidos por Cristo y confiados a la Iglesia, por los que se nos da la vida divina (n. 1131). Dicho con sencillez: son gestos visibles, como el agua, el aceite, el pan o la imposición de las manos, acompañados de unas palabras, a través de los cuales Dios actúa de verdad en la persona.

Su eficacia no depende de la santidad del ministro, sino de Cristo, que actúa en ellos; pero el fruto que dan en cada uno sí depende de las disposiciones con que se reciben. La lista de siete se fue precisando en la Edad Media y el Concilio de Trento la definió en el siglo XVI.

Sacramentos de iniciación, de curación y de servicio

El Catecismo agrupa los siete sacramentos en tres bloques, según la necesidad de la vida cristiana a la que responden:

GrupoSacramentosPara qué
Sacramentos de iniciación cristianaBautismo, confirmación y eucaristíaHacen nacer, crecer y alimentarse la vida cristiana
Sacramentos de curaciónPenitencia y unción de los enfermosSanan el alma herida por el pecado y sostienen en la enfermedad
Sacramentos al servicio de la comunidadOrden sacerdotal y matrimonioConsagran a una misión para el bien de los demás

Los tres de iniciación forman una unidad: en las primeras comunidades se recibían juntos, y así sigue ocurriendo hoy en el bautismo de adultos.

Qué sacramentos se reciben una sola vez

  • Bautismo, confirmación y orden sacerdotal se reciben una sola vez, porque imprimen en el alma un sello o carácter que no se borra (Catecismo, n. 1121). Por eso nunca se repiten, aunque una persona se aleje de la Iglesia y luego vuelva.
  • El matrimonio no imprime carácter, pero el vínculo dura mientras viven ambos esposos; solo puede volver a celebrarse tras enviudar o si la Iglesia declara nulo el anterior.
  • La eucaristía y la penitencia se pueden recibir muchas veces: son el alimento y la medicina de cada día.
  • La unción de los enfermos puede repetirse si la enfermedad se agrava o surge una nueva.

Cómo prepararse para recibir los sacramentos

Cada sacramento tiene su preparación, y en España la organiza la parroquia. Estas guías te ayudarán con los pasos más habituales:

Si hace años que no recibes un sacramento o no sabes por dónde empezar, habla con el párroco: es el primer paso y nadie va a pedirte explicaciones.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los sacramentos de iniciación cristiana?

Son tres: bautismo, confirmación y eucaristía. Juntos introducen a la persona en la vida cristiana y la hacen miembro pleno de la Iglesia.

¿Cuál es el sacramento más importante?

El bautismo es el más necesario, porque es la puerta de todos los demás. Pero la Iglesia considera la eucaristía la fuente y la cumbre de toda la vida cristiana, porque en ella está presente el mismo Cristo.

¿Quién puede bautizar en caso de urgencia?

En peligro de muerte puede bautizar cualquier persona, incluso no bautizada, si tiene la intención de hacer lo que hace la Iglesia. Basta derramar agua sobre la cabeza diciendo «Yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo» y avisar después a la parroquia.

¿Se puede recibir la unción de los enfermos más de una vez?

Sí. Puede recibirse de nuevo si el enfermo se recupera y vuelve a enfermar gravemente, o si durante la misma enfermedad su estado empeora. También es habitual en personas mayores muy debilitadas.

Otras oraciones