Las 14 obras de misericordia

Las 14 obras de misericordia son 7 corporales, como dar de comer al hambriento o visitar a los enfermos, y 7 espirituales, como perdonar al que nos ofende o consolar al triste.

Una familia y un vecino que se ayudan en un pueblo: las obras de misericordia
En esta página
  1. Las 14 obras de misericordia explicadas una a una
  2. Las 7 obras de misericordia corporales
  3. Las 7 obras de misericordia espirituales
  4. Base bíblica de las obras de misericordia
  5. Cuidar la casa común: la obra de misericordia propuesta en 2016
  6. Obras de misericordia en familia y en la parroquia
  7. Preguntas frecuentes

Las 14 obras de misericordia explicadas una a una

Primera obra corporal: visitar a los enfermos

Mateo 25, 36

Jesús se identifica con el enfermo. Visitar no es solo ir al hospital: es hacer compañía, escuchar sin prisa y echar una mano a la familia que cuida. Idea para hoy: llamar cada semana a un familiar o vecino enfermo o que vive solo, o acompañarle a una consulta médica.

Segunda obra corporal: dar de comer al hambriento

Mateo 25, 35

También cerca de nosotros hay personas que no llegan a fin de mes y familias que dependen de un banco de alimentos. Idea para hoy: colaborar en la recogida de alimentos de la parroquia o de Cáritas, comprar cada semana un producto de más para donarlo y no tirar comida.

Tercera obra corporal: dar de beber al sediento

Mateo 25, 35

En tiempos de Jesús, el agua era cuestión de vida o muerte en el camino. Hoy esta obra invita a pensar en quienes no tienen agua potable y en el uso responsable de la nuestra. Idea para hoy: apoyar algún proyecto de pozos o saneamiento de una organización católica y ofrecer agua fresca a quien trabaja en la calle en verano.

Cuarta obra corporal: dar posada al peregrino

Mateo 25, 35

El peregrino es el que está lejos de casa: el forastero, el migrante, el que llega nuevo al barrio. Idea para hoy: acoger con naturalidad a una familia recién llegada, ayudarla con los trámites o con el idioma, o colaborar como voluntario en un albergue o centro de acogida.

Quinta obra corporal: vestir al desnudo

Mateo 25, 36

Tiene que ver con la dignidad: nadie debería pasar frío ni sentir vergüenza por su ropa. Idea para hoy: llevar ropa limpia y en buen estado al ropero parroquial y pasar a otra familia lo que a tus hijos ya no les sirve.

Sexta obra corporal: redimir al cautivo

Mateo 25, 36

Antiguamente consistía en pagar el rescate de los cautivos, y en España hubo órdenes religiosas dedicadas a ello, como los trinitarios y los mercedarios. Hoy se vive acompañando a los presos y a sus familias y luchando contra la trata de personas. Idea para hoy: informarte del voluntariado de pastoral penitenciaria de tu diócesis.

Séptima obra corporal: enterrar a los muertos

Es la obra que destaca el libro de Tobías, cuyo protagonista se jugaba la vida por dar sepultura a sus compatriotas. Acompañar a una familia en el funeral, rezar en el tanatorio y cuidar las tumbas expresa la fe en la resurrección. Idea para hoy: no faltar al entierro de un vecino o conocido aunque cueste, y visitar el cementerio en noviembre.

Primera obra espiritual: enseñar al que no sabe

Compartir lo que uno sabe, empezando por la fe, es una forma de amor. Idea para hoy: ofrecerte como catequista en tu parroquia, ayudar con los deberes a un niño que lo necesita o enseñar a una persona mayor a hacer videollamadas con su familia.

Segunda obra espiritual: dar buen consejo al que lo necesita

Un buen consejo nace de escuchar y de buscar el bien del otro, no de imponer la propia opinión. Idea para hoy: cuando alguien te cuente un problema, escúchale hasta el final antes de opinar, y si no sabes qué decirle, ofrécete a pensarlo con calma y a rezar por él.

Tercera obra espiritual: corregir al que se equivoca

Mateo 18, 15

Es de las más difíciles, porque pide valor y delicadeza. Jesús enseña a corregir primero a solas, sin humillar y con cariño. Idea para hoy: hablar en privado con un amigo que está tomando un mal camino, en lugar de comentarlo con otros.

Cuarta obra espiritual: perdonar al que nos ofende

Mateo 6, 12

Jesús la puso en el centro del Padre nuestro. Perdonar no es olvidar ni justificar el daño, sino renunciar a la venganza y desear el bien del otro. Idea para hoy: dar el primer paso para hacer las paces con alguien de la familia con quien no te hablas.

Quinta obra espiritual: consolar al triste

A veces consolar consiste solo en estar. Idea para hoy: escribir o visitar a quien ha perdido a un ser querido, no solo los primeros días, sino también semanas después, cuando los demás ya se han ido, y acordarte de las fechas que le duelen.

Sexta obra espiritual: sufrir con paciencia los defectos del prójimo

Gálatas 6, 2

Es la misericordia de lo cotidiano: el compañero impuntual, el familiar que repite las mismas historias, el vecino ruidoso. Idea para hoy: elegir un defecto ajeno que te irrite y proponerte no criticarlo durante una semana, pidiendo a Dios paciencia.

Séptima obra espiritual: rogar a Dios por los vivos y por los difuntos

2 Macabeos 12, 43-46

Rezar por otros es poner su nombre delante de Dios. Idea para hoy: hacer una lista breve de personas por las que rezar cada noche, encargar una misa por un difunto de la familia o rezar por las almas del purgatorio en noviembre.

Las 7 obras de misericordia corporales

Atienden las necesidades del cuerpo:

  1. Visitar a los enfermos.
  2. Dar de comer al hambriento.
  3. Dar de beber al sediento.
  4. Dar posada al peregrino.
  5. Vestir al desnudo.
  6. Redimir al cautivo.
  7. Enterrar a los muertos.

Las 7 obras de misericordia espirituales

Atienden las necesidades del alma:

  1. Enseñar al que no sabe.
  2. Dar buen consejo al que lo necesita.
  3. Corregir al que se equivoca.
  4. Perdonar al que nos ofende.
  5. Consolar al triste.
  6. Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.
  7. Rogar a Dios por los vivos y por los difuntos.

Base bíblica de las obras de misericordia

El texto clave es el juicio final de Mateo 25, 31-46. Jesús dice que el Hijo del hombre reconocerá como suyos a quienes le dieron de comer y de beber, le acogieron cuando era forastero, le vistieron, le visitaron enfermo y fueron a verle a la cárcel, porque lo que se hace con el más pequeño de sus hermanos se le hace a Él. De ahí salen seis de las obras corporales; la séptima, enterrar a los muertos, procede del libro de Tobías.

Las espirituales recogen otras enseñanzas de la Escritura, como la corrección fraterna, el perdón o la oración por los difuntos. La tradición las ordenó en dos listas de siete, que llevan siglos enseñándose en la catequesis. Son la forma concreta del segundo gran mandamiento, amar al prójimo como a uno mismo, que resume buena parte de los diez mandamientos.

Cuidar la casa común: la obra de misericordia propuesta en 2016

En 2016, durante el Jubileo de la Misericordia, el papa Francisco propuso en su mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación añadir a las dos listas el cuidado de la casa común. Como obra espiritual, pide contemplar con gratitud el mundo creado por Dios; como obra corporal, gestos sencillos de cada día que rompan con el egoísmo y el derroche.

En la práctica: no desperdiciar comida ni agua, reparar antes que tirar, reducir los plásticos y cuidar los espacios que compartimos, del parque del barrio al monte del pueblo.

Obras de misericordia en familia y en la parroquia

  • En casa: elegir entre todos una obra al mes y hablar de ella en la cena; los niños entienden enseguida qué es llevar ropa al ropero o visitar a los abuelos.
  • Con los mayores y enfermos: acompañarles y rezar juntos una oración por un enfermo.
  • En la parroquia: Cáritas, la pastoral de la salud, la catequesis o los grupos de visitadores necesitan siempre manos.
  • Por los difuntos: encargar misas y rezar una oración por los difuntos, especialmente en noviembre.

Para descubrir qué obra te cuesta más, ayuda conocer los pecados capitales, que suelen ser el obstáculo.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las 14 obras de misericordia?

Las corporales son visitar a los enfermos, dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar posada al peregrino, vestir al desnudo, redimir al cautivo y enterrar a los muertos. Las espirituales son enseñar al que no sabe, dar buen consejo al que lo necesita, corregir al que se equivoca, perdonar al que nos ofende, consolar al triste, sufrir con paciencia los defectos del prójimo y rogar a Dios por los vivos y por los difuntos.

¿Qué diferencia hay entre las obras de misericordia corporales y espirituales?

Las corporales socorren necesidades materiales, como el hambre, la enfermedad o la falta de techo. Las espirituales atienden al alma: la ignorancia, el error, la ofensa o la tristeza. Las dos son igual de necesarias y a menudo van juntas.

¿Dónde aparecen las obras de misericordia en la Biblia?

La base es el pasaje del juicio final en Mateo 25, 31-46, donde Jesús se identifica con el hambriento, el forastero, el enfermo o el preso. Enterrar a los muertos procede del libro de Tobías, y las espirituales recogen otras enseñanzas del Evangelio y de los apóstoles.

¿Cómo practicar las obras de misericordia con niños?

Con gestos a su medida: preparar juntos una bolsa para el banco de alimentos, llamar a los abuelos, perdonar al hermano después de una pelea o rezar cada noche por alguien concreto. Lo que hacen en familia lo aprenden para siempre.

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