Oración al Cristo de la Misericordia

El Santísimo Cristo de la Misericordia es un crucificado venerado en muchas parroquias y cofradías de España. Oración propia, historia de la advocación y costumbres.

Ilustración: Cristo de la Misericordia
En esta página
  1. Oración al Cristo de la Misericordia
  2. Oración breve ante el crucificado
  3. Historia del Cristo de la Misericordia
  4. No confundir con la Divina Misericordia
  5. Costumbres y cultos
  6. Preguntas frecuentes

Oración al Cristo de la Misericordia

Santísimo Cristo de la Misericordia,
clavado en la cruz con los brazos abiertos
como quien no quiere dejar a nadie fuera:
me pongo delante de Ti sin excusas.

Conoces mis caídas mejor que yo,
las que todos ven y las que solo Tú sabes.
No vengo a justificarme, sino a pedirte perdón
y a dejar que tu misericordia haga lo que yo no puedo:
limpiar, sanar, empezar de nuevo.

Desde tu cruz perdonaste a los que te crucificaban
y prometiste el paraíso a un ladrón arrepentido.
Por eso me atrevo a pedirte también
por los que me han hecho daño
y por aquellos a los que he herido yo.

Que tu sangre derramada no sea inútil en mí.
Cristo de la Misericordia, ten piedad de nosotros.
Amén.

Muy adecuada antes de confesarse, un viernes o ante la imagen durante su quinario o triduo.

Oración breve ante el crucificado

Señor crucificado, mírame con los mismos ojos
con que miraste a Pedro después de negarte.
Que tu mirada me devuelva la vergüenza buena
y las ganas de volver a Ti.
Amén.

Para rezarla mirando un crucifijo, en casa o en la iglesia.

Historia del Cristo de la Misericordia

El título Cristo de la Misericordia no remite a una sola imagen, sino a una advocación muy extendida. Desde la Edad Media y, sobre todo, en los siglos XVI y XVII, se tallaron en España numerosos crucificados con este nombre para parroquias, conventos y cofradías de penitencia. Muchas de esas imágenes procesionan en Semana Santa y reciben cultos propios en su localidad.

La advocación contempla a Cristo en el momento de la cruz como el rostro de la misericordia del Padre: el que perdona a sus verdugos, confía a su Madre al discípulo y acoge al buen ladrón. Por eso sus devotos acuden a él sobre todo para pedir perdón y reconciliación.

No confundir con la Divina Misericordia

A menudo se mezclan dos devociones distintas:

  • Cristo de la Misericordia: imagen de Cristo crucificado, de tradición española y cofrade, con fiestas y cultos que varían según cada lugar.
  • Divina Misericordia: devoción difundida en el siglo XX a partir de santa Faustina Kowalska, con la imagen de Jesús resucitado de cuyo pecho salen dos rayos, la jaculatoria «Jesús, en Ti confío» y una fiesta universal el segundo domingo de Pascua.

Si buscas la coronilla y la oración de la Divina Misericordia, tienes una página propia dedicada a ella.

Costumbres y cultos

Las cofradías del Cristo de la Misericordia suelen dedicarle un quinario o un triduo antes de Semana Santa, un besapié y la procesión en su día. En muchos pueblos la imagen sale además en rogativa en tiempos de necesidad. En casa, basta con un crucifijo y unos minutos de silencio.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es la fiesta del Cristo de la Misericordia?

No tiene una fecha universal: cada parroquia o cofradía celebra a su imagen en su día tradicional, a menudo en Semana Santa o en septiembre, cerca de la Exaltación de la Santa Cruz.

¿Es lo mismo el Cristo de la Misericordia que la Divina Misericordia?

No. El primero es un crucificado de tradición cofrade; la segunda es la devoción de santa Faustina, con la imagen de Jesús resucitado y la coronilla.

¿Qué se le pide al Cristo de la Misericordia?

Sobre todo perdón, conversión y reconciliación con Dios y con los demás, aunque los fieles le encomiendan también sus necesidades.

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