Novena a Santa Ángela de la Cruz
Novena a Sor Ángela de la Cruz, fundadora sevillana de la Compañía de la Cruz: nueve jornadas sobre su pobreza alegre y su servicio a los enfermos, con peticiones y oraciones.
Fiesta: 5 de noviembre Empieza el 27 de octubreOración a Santa Ángela de la Cruz

Antes de empezar: qué fecha tiene la fiesta y cuándo empezar, cómo rezar cada día, preguntas frecuentes.
Día 1: Una casa humilde de un barrio de Sevilla
Oración primera, para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, pobre y crucificado, que en Santa Ángela de la Cruz encontraste una esposa dispuesta a compartir Tu cruz por amor a los pobres, venimos a pasar este rato contigo. Nos acercamos con las manos vacías, porque sabemos que Tú prefieres los corazones sencillos a las palabras brillantes.
Límpianos de orgullo y de apego a nuestras comodidades. Enséñanos, como a Sor Ángela, a descubrirte en el enfermo que nadie visita, en el anciano solo y en la familia que no llega a fin de mes.
Santa Ángela de la Cruz, madre de los pobres, acompáñanos en esta novena y pon en manos de Jesús la intención que te encomendamos. Amén.
Meditación
Ángela Guerrero González nació en Sevilla en 1846, en una familia modesta y numerosa. Sus padres, trabajadores y muy creyentes, le enseñaron a rezar y a compartir lo poco que tenían. No recibió grandes estudios, pero sí una fe honda y práctica. Dios no necesita escenarios brillantes para preparar a sus santos: le basta un hogar donde se reza y se trabaja. Hoy damos gracias por la fe que recibimos en nuestra familia.
Petición del día
Santa Ángela, que aprendiste la fe en un hogar sencillo, bendice nuestras casas y a quienes nos transmitieron el Evangelio. Te confiamos nuestra intención y te pedimos que en nuestras familias no falte la oración. Amén.
Oración última, para todos los días
Santa Ángela de la Cruz, que te hiciste pobre con los pobres para llevarlos a Cristo, gracias por tu ejemplo de humildad y de alegría. Te pedimos por las Hermanas de la Cruz, por los enfermos que pasan la noche sin compañía, por los que no tienen techo y por quienes dedican su vida a servirlos.
Alcánzanos un corazón desprendido, que no se avergüence de lo pequeño ni busque ser visto. Que sepamos llevar nuestras cruces sin queja y aliviar las de los demás.
Presenta al Señor nuestra súplica y ayúdanos a aceptar su voluntad con paz.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
Santa Ángela de la Cruz, ruega por nosotros. Amén.
Día 2: Zapatera en un taller sevillano
Oración primera, para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, pobre y crucificado, que en Santa Ángela de la Cruz encontraste una esposa dispuesta a compartir Tu cruz por amor a los pobres, venimos a pasar este rato contigo. Nos acercamos con las manos vacías, porque sabemos que Tú prefieres los corazones sencillos a las palabras brillantes.
Límpianos de orgullo y de apego a nuestras comodidades. Enséñanos, como a Sor Ángela, a descubrirte en el enfermo que nadie visita, en el anciano solo y en la familia que no llega a fin de mes.
Santa Ángela de la Cruz, madre de los pobres, acompáñanos en esta novena y pon en manos de Jesús la intención que te encomendamos. Amén.
Meditación
Siendo aún una muchacha, Ángela empezó a trabajar en un taller de zapatería para ayudar en casa. Allí pasó años cosiendo calzado, y allí mismo, entre el trabajo y las conversaciones, fue creciendo su vida de oración. La dueña del taller favorecía un ambiente cristiano, y Ángela aprendió a santificar las horas de faena. El trabajo humilde, hecho con amor, es camino hacia Dios. Hoy ofrecemos al Señor nuestro trabajo de cada día, sea el que sea.
Petición del día
Señor, por intercesión de Santa Ángela, bendice a los que trabajan con sus manos, a los que tienen empleos duros y mal pagados y a los que buscan trabajo. Que en nuestra tarea diaria sepamos encontrarte. Amén.
Oración última, para todos los días
Santa Ángela de la Cruz, que te hiciste pobre con los pobres para llevarlos a Cristo, gracias por tu ejemplo de humildad y de alegría. Te pedimos por las Hermanas de la Cruz, por los enfermos que pasan la noche sin compañía, por los que no tienen techo y por quienes dedican su vida a servirlos.
Alcánzanos un corazón desprendido, que no se avergüence de lo pequeño ni busque ser visto. Que sepamos llevar nuestras cruces sin queja y aliviar las de los demás.
Presenta al Señor nuestra súplica y ayúdanos a aceptar su voluntad con paz.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
Santa Ángela de la Cruz, ruega por nosotros. Amén.
Día 3: Puertas que se cierran
Oración primera, para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, pobre y crucificado, que en Santa Ángela de la Cruz encontraste una esposa dispuesta a compartir Tu cruz por amor a los pobres, venimos a pasar este rato contigo. Nos acercamos con las manos vacías, porque sabemos que Tú prefieres los corazones sencillos a las palabras brillantes.
Límpianos de orgullo y de apego a nuestras comodidades. Enséñanos, como a Sor Ángela, a descubrirte en el enfermo que nadie visita, en el anciano solo y en la familia que no llega a fin de mes.
Santa Ángela de la Cruz, madre de los pobres, acompáñanos en esta novena y pon en manos de Jesús la intención que te encomendamos. Amén.
Meditación
Ángela quiso ser religiosa y llamó a la puerta de varios conventos, pero su salud frágil se lo impidió una y otra vez. Tuvo que volver a casa y al taller sin entender del todo lo que Dios quería. Aquellas negativas, dolorosas entonces, preparaban un camino que nadie había pensado. A veces lo que vivimos como fracaso es solo un desvío de la providencia. Hoy ponemos ante Dios los proyectos nuestros que no salieron como esperábamos.
Petición del día
Santa Ángela, que aceptaste las puertas cerradas sin perder la fe, ayúdanos cuando nuestros planes se frustran. Danos paciencia para esperar la hora de Dios y confianza en que Él escribe derecho también en nuestros renglones torcidos. Amén.
Oración última, para todos los días
Santa Ángela de la Cruz, que te hiciste pobre con los pobres para llevarlos a Cristo, gracias por tu ejemplo de humildad y de alegría. Te pedimos por las Hermanas de la Cruz, por los enfermos que pasan la noche sin compañía, por los que no tienen techo y por quienes dedican su vida a servirlos.
Alcánzanos un corazón desprendido, que no se avergüence de lo pequeño ni busque ser visto. Que sepamos llevar nuestras cruces sin queja y aliviar las de los demás.
Presenta al Señor nuestra súplica y ayúdanos a aceptar su voluntad con paz.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
Santa Ángela de la Cruz, ruega por nosotros. Amén.
Día 4: Una cruz frente a la del Señor
Oración primera, para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, pobre y crucificado, que en Santa Ángela de la Cruz encontraste una esposa dispuesta a compartir Tu cruz por amor a los pobres, venimos a pasar este rato contigo. Nos acercamos con las manos vacías, porque sabemos que Tú prefieres los corazones sencillos a las palabras brillantes.
Límpianos de orgullo y de apego a nuestras comodidades. Enséñanos, como a Sor Ángela, a descubrirte en el enfermo que nadie visita, en el anciano solo y en la familia que no llega a fin de mes.
Santa Ángela de la Cruz, madre de los pobres, acompáñanos en esta novena y pon en manos de Jesús la intención que te encomendamos. Amén.
Meditación
Guiada por su director espiritual, el padre José Torres Padilla, Ángela fue descubriendo su vocación. En sus apuntes cuenta que, en la oración, se vio llamada a estar crucificada frente a Cristo, en una cruz vacía que la esperaba, pobre y desprendida como Él. No buscaba el dolor por el dolor, sino parecerse a Jesús por amor. Hoy contemplamos la cruz no como castigo, sino como el lugar donde Cristo nos amó hasta el extremo.
Petición del día
Jesús crucificado, que llamaste a Santa Ángela a acompañarte en la cruz, danos fuerza para llevar la nuestra con amor. Que no huyamos de todo sacrificio, sino que sepamos ofrecerlo por los que sufren más que nosotros. Amén.
Oración última, para todos los días
Santa Ángela de la Cruz, que te hiciste pobre con los pobres para llevarlos a Cristo, gracias por tu ejemplo de humildad y de alegría. Te pedimos por las Hermanas de la Cruz, por los enfermos que pasan la noche sin compañía, por los que no tienen techo y por quienes dedican su vida a servirlos.
Alcánzanos un corazón desprendido, que no se avergüence de lo pequeño ni busque ser visto. Que sepamos llevar nuestras cruces sin queja y aliviar las de los demás.
Presenta al Señor nuestra súplica y ayúdanos a aceptar su voluntad con paz.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
Santa Ángela de la Cruz, ruega por nosotros. Amén.
Día 5: Hacerse pobre con los pobres
Oración primera, para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, pobre y crucificado, que en Santa Ángela de la Cruz encontraste una esposa dispuesta a compartir Tu cruz por amor a los pobres, venimos a pasar este rato contigo. Nos acercamos con las manos vacías, porque sabemos que Tú prefieres los corazones sencillos a las palabras brillantes.
Límpianos de orgullo y de apego a nuestras comodidades. Enséñanos, como a Sor Ángela, a descubrirte en el enfermo que nadie visita, en el anciano solo y en la familia que no llega a fin de mes.
Santa Ángela de la Cruz, madre de los pobres, acompáñanos en esta novena y pon en manos de Jesús la intención que te encomendamos. Amén.
Meditación
En 1875, con unas pocas compañeras, Ángela comenzó en Sevilla la Compañía de la Cruz. Su idea era sencilla y radical: vivir tan pobres como los pobres a los que servían, para que estos no se sintieran humillados al recibir ayuda. Desde entonces la llamaron Sor Ángela de la Cruz. La caridad verdadera no mira desde arriba, sino que se pone al lado. Hoy revisamos cómo tratamos a quienes necesitan algo de nosotros.
Petición del día
Santa Ángela, que elegiste la pobreza para estar cerca de los pobres, líbranos de ayudar con soberbia. Enséñanos a dar con respeto, a escuchar y a ponernos a la altura del otro. Te encomendamos a los que viven en la calle. Amén.
Oración última, para todos los días
Santa Ángela de la Cruz, que te hiciste pobre con los pobres para llevarlos a Cristo, gracias por tu ejemplo de humildad y de alegría. Te pedimos por las Hermanas de la Cruz, por los enfermos que pasan la noche sin compañía, por los que no tienen techo y por quienes dedican su vida a servirlos.
Alcánzanos un corazón desprendido, que no se avergüence de lo pequeño ni busque ser visto. Que sepamos llevar nuestras cruces sin queja y aliviar las de los demás.
Presenta al Señor nuestra súplica y ayúdanos a aceptar su voluntad con paz.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
Santa Ángela de la Cruz, ruega por nosotros. Amén.
Día 6: Velar a los enfermos en sus casas
Oración primera, para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, pobre y crucificado, que en Santa Ángela de la Cruz encontraste una esposa dispuesta a compartir Tu cruz por amor a los pobres, venimos a pasar este rato contigo. Nos acercamos con las manos vacías, porque sabemos que Tú prefieres los corazones sencillos a las palabras brillantes.
Límpianos de orgullo y de apego a nuestras comodidades. Enséñanos, como a Sor Ángela, a descubrirte en el enfermo que nadie visita, en el anciano solo y en la familia que no llega a fin de mes.
Santa Ángela de la Cruz, madre de los pobres, acompáñanos en esta novena y pon en manos de Jesús la intención que te encomendamos. Amén.
Meditación
Una de las tareas más propias de las Hermanas de la Cruz ha sido atender a enfermos pobres en sus propios domicilios, a menudo pasando la noche junto a ellos, lavándolos, cuidando la casa y ayudando a la familia. Sor Ángela quería que nadie muriera solo ni abandonado. Es una caridad callada, sin cámaras ni aplausos. Hoy pensamos en los enfermos y ancianos que pasan las noches sin nadie que los acompañe.
Petición del día
Santa Ángela, bendice a los enfermos que están solos y a quienes los cuidan en casa, muchas veces agotados. Pide para ellos descanso, ayuda y consuelo. Y danos a nosotros un corazón atento para visitar a quien lo necesita. Amén.
Oración última, para todos los días
Santa Ángela de la Cruz, que te hiciste pobre con los pobres para llevarlos a Cristo, gracias por tu ejemplo de humildad y de alegría. Te pedimos por las Hermanas de la Cruz, por los enfermos que pasan la noche sin compañía, por los que no tienen techo y por quienes dedican su vida a servirlos.
Alcánzanos un corazón desprendido, que no se avergüence de lo pequeño ni busque ser visto. Que sepamos llevar nuestras cruces sin queja y aliviar las de los demás.
Presenta al Señor nuestra súplica y ayúdanos a aceptar su voluntad con paz.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
Santa Ángela de la Cruz, ruega por nosotros. Amén.
Día 7: La alegría de no tener nada
Oración primera, para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, pobre y crucificado, que en Santa Ángela de la Cruz encontraste una esposa dispuesta a compartir Tu cruz por amor a los pobres, venimos a pasar este rato contigo. Nos acercamos con las manos vacías, porque sabemos que Tú prefieres los corazones sencillos a las palabras brillantes.
Límpianos de orgullo y de apego a nuestras comodidades. Enséñanos, como a Sor Ángela, a descubrirte en el enfermo que nadie visita, en el anciano solo y en la familia que no llega a fin de mes.
Santa Ángela de la Cruz, madre de los pobres, acompáñanos en esta novena y pon en manos de Jesús la intención que te encomendamos. Amén.
Meditación
Quienes conocieron a Sor Ángela destacan su alegría. Vivía con extrema austeridad, dormía poco y sobre tablas, pedía limosna para sus pobres, y sin embargo transmitía paz y buen humor. Su libertad venía de no depender de las cosas. Nuestra sociedad asocia la felicidad con poseer; los santos nos recuerdan que el corazón se ensancha cuando se vacía de lo superfluo. Hoy pedimos desprendimiento y una alegría que nadie nos pueda quitar.
Petición del día
Señor, por intercesión de Santa Ángela, libéranos del afán de tener y aparentar. Danos la alegría sencilla de quien se sabe amado por Ti y la generosidad de compartir lo que tenemos con los más necesitados. Amén.
Oración última, para todos los días
Santa Ángela de la Cruz, que te hiciste pobre con los pobres para llevarlos a Cristo, gracias por tu ejemplo de humildad y de alegría. Te pedimos por las Hermanas de la Cruz, por los enfermos que pasan la noche sin compañía, por los que no tienen techo y por quienes dedican su vida a servirlos.
Alcánzanos un corazón desprendido, que no se avergüence de lo pequeño ni busque ser visto. Que sepamos llevar nuestras cruces sin queja y aliviar las de los demás.
Presenta al Señor nuestra súplica y ayúdanos a aceptar su voluntad con paz.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
Santa Ángela de la Cruz, ruega por nosotros. Amén.
Día 8: Madre de sus hermanas
Oración primera, para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, pobre y crucificado, que en Santa Ángela de la Cruz encontraste una esposa dispuesta a compartir Tu cruz por amor a los pobres, venimos a pasar este rato contigo. Nos acercamos con las manos vacías, porque sabemos que Tú prefieres los corazones sencillos a las palabras brillantes.
Límpianos de orgullo y de apego a nuestras comodidades. Enséñanos, como a Sor Ángela, a descubrirte en el enfermo que nadie visita, en el anciano solo y en la familia que no llega a fin de mes.
Santa Ángela de la Cruz, madre de los pobres, acompáñanos en esta novena y pon en manos de Jesús la intención que te encomendamos. Amén.
Meditación
La Compañía de la Cruz se extendió en vida de su fundadora por muchos pueblos y ciudades, sobre todo de Andalucía. Sor Ángela acompañó a sus hermanas con cartas llenas de sentido común y ternura, corrigiendo con suavidad y animando en el cansancio. Gobernar, para ella, era servir. Hoy rezamos por quienes tienen responsabilidad sobre otros: padres, superiores, jefes, catequistas, para que ejerzan su autoridad con humildad y cariño.
Petición del día
Santa Ángela, madre prudente y cercana, bendice a quienes guían a otros en la familia, el trabajo o la Iglesia. Dales sabiduría, paciencia y un corazón de servicio. Y a nosotros ayúdanos a obedecer sin amargura. Amén.
Oración última, para todos los días
Santa Ángela de la Cruz, que te hiciste pobre con los pobres para llevarlos a Cristo, gracias por tu ejemplo de humildad y de alegría. Te pedimos por las Hermanas de la Cruz, por los enfermos que pasan la noche sin compañía, por los que no tienen techo y por quienes dedican su vida a servirlos.
Alcánzanos un corazón desprendido, que no se avergüence de lo pequeño ni busque ser visto. Que sepamos llevar nuestras cruces sin queja y aliviar las de los demás.
Presenta al Señor nuestra súplica y ayúdanos a aceptar su voluntad con paz.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
Santa Ángela de la Cruz, ruega por nosotros. Amén.
Día 9: Sevilla despide a su madre de los pobres
Oración primera, para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesús, pobre y crucificado, que en Santa Ángela de la Cruz encontraste una esposa dispuesta a compartir Tu cruz por amor a los pobres, venimos a pasar este rato contigo. Nos acercamos con las manos vacías, porque sabemos que Tú prefieres los corazones sencillos a las palabras brillantes.
Límpianos de orgullo y de apego a nuestras comodidades. Enséñanos, como a Sor Ángela, a descubrirte en el enfermo que nadie visita, en el anciano solo y en la familia que no llega a fin de mes.
Santa Ángela de la Cruz, madre de los pobres, acompáñanos en esta novena y pon en manos de Jesús la intención que te encomendamos. Amén.
Meditación
Sor Ángela murió en Sevilla el 2 de marzo de 1932. Su entierro fue una despedida multitudinaria de una ciudad que la consideraba madre de los pobres. San Juan Pablo II la beatificó en Sevilla en 1982 y la canonizó en Madrid el 4 de mayo de 2003. Sus restos se veneran en la casa madre de las Hermanas de la Cruz, en Sevilla. Al terminar, le pedimos que no dejemos de ver a Cristo en los pobres.
Petición del día
Santa Ángela de la Cruz, al concluir esta novena te damos gracias por tu vida entregada. Presenta al Señor nuestra intención y alcánzanos la gracia de servir a los pobres con tu mismo amor y tu misma humildad. Amén.
Oración última, para todos los días
Santa Ángela de la Cruz, que te hiciste pobre con los pobres para llevarlos a Cristo, gracias por tu ejemplo de humildad y de alegría. Te pedimos por las Hermanas de la Cruz, por los enfermos que pasan la noche sin compañía, por los que no tienen techo y por quienes dedican su vida a servirlos.
Alcánzanos un corazón desprendido, que no se avergüence de lo pequeño ni busque ser visto. Que sepamos llevar nuestras cruces sin queja y aliviar las de los demás.
Presenta al Señor nuestra súplica y ayúdanos a aceptar su voluntad con paz.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
Santa Ángela de la Cruz, ruega por nosotros. Amén.
Qué fecha tiene la fiesta y cuándo empezar
En la archidiócesis de Sevilla y entre las Hermanas de la Cruz, Santa Ángela de la Cruz se celebra el 5 de noviembre, aniversario de su beatificación en Sevilla en 1982. El Martirologio romano la recuerda el 2 de marzo, día de su muerte en 1932.
Para llegar a la fiesta española, la novena empieza el 27 de octubre y termina el 4 de noviembre. Quien prefiera la fecha del Martirologio puede comenzar el 21 de febrero (el 22 en año bisiesto) para acabar el 1 de marzo. En Sevilla, muchos fieles visitan en torno al 5 de noviembre la capilla de la casa madre de las Hermanas de la Cruz.
Cómo rezar cada día
Cada jornada lleva unos diez minutos:
- Oración primera.
- Meditación del día, leída sin prisas.
- Petición, añadiendo en silencio la intención personal.
- Oración última, con Padre nuestro, Ave María y Gloria.
Una manera muy acorde con el espíritu de la santa es acompañar la novena con un gesto concreto de caridad: visitar a un enfermo, llamar a una persona mayor que vive sola o colaborar con una obra que atienda a los pobres.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se celebra Santa Ángela de la Cruz?
En Sevilla y entre las Hermanas de la Cruz, el 5 de noviembre. El Martirologio romano la recuerda el 2 de marzo, fecha de su muerte. En Sevilla, su ciudad natal, la fiesta de noviembre se vive con gran devoción.
¿Quiénes son las Hermanas de la Cruz?
Es la congregación fundada por Santa Ángela en Sevilla en 1875. Viven en gran pobreza y se dedican a atender a enfermos y necesitados, especialmente en sus casas. Tienen comunidades en muchas localidades de España.
¿Qué se le pide a Santa Ángela de la Cruz?
Se le encomiendan sobre todo los enfermos, los pobres y las familias con dificultades, y también la gracia de vivir con sencillez y humildad. Cualquier intención puede presentarse con confianza.
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