Novena a San Judas Tadeo
Novena completa a San Judas Tadeo, apóstol invocado en las causas difíciles: oración inicial y final, meditación y petición de cada día, y cuándo empezarla.
Fiesta: 28 de octubre Empieza el 19 de octubreOración a San Judas Tadeo

Antes de empezar: cómo se reza la novena a San Judas Tadeo, cuándo empezar la novena a San Judas Tadeo, preguntas frecuentes.
Día 1: Elegido por Jesús entre los Doce
Oración inicial para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que llamaste a San Judas Tadeo a formar parte de Tus apóstoles y lo hiciste testigo de Tu amor, nos ponemos en Tu presencia al comenzar este día de la novena. Tú conoces nuestras preocupaciones y la carga que hoy traemos ante Ti.
Te pedimos perdón por nuestras faltas y Te rogamos que aumentes nuestra fe. Danos un corazón humilde y atento, para que estos minutos de oración no sean palabras vacías, sino un encuentro verdadero contigo.
Glorioso apóstol San Judas Tadeo, amigo del Señor, acompáñanos en esta novena y presenta ante Dios la intención que te confiamos, si es conforme a su voluntad y para bien de nuestra alma. Amén.
Meditación
Antes de elegir a sus apóstoles, Jesús pasó la noche en oración. Al amanecer llamó a doce, y entre ellos estaba Judas, al que san Lucas llama «Judas de Santiago» y los evangelios de Mateo y Marcos nombran como Tadeo. No sabemos cómo era su carácter ni cuál era su oficio; sabemos que Jesús lo quiso con Él. Esa llamada gratuita es el comienzo de todo. También nosotros fuimos llamados por nuestro nombre en el bautismo. Hoy damos gracias por esa elección y ponemos nuestra intención en manos de Dios.
Petición del día
San Judas Tadeo, apóstol elegido por Jesús, ayúdanos a responder con generosidad a su llamada. Que no olvidemos nunca que somos amados por Dios antes de hacer nada por Él. Presenta al Señor la intención de esta novena. Amén.
Oración final para todos los días
San Judas Tadeo, apóstol de Jesucristo, te damos gracias por este rato de oración. Te encomendamos a todos los que atraviesan situaciones difíciles: a los enfermos, a los que viven solos, a los que han perdido el trabajo, a las familias rotas y a quienes sienten que ya no pueden más.
Intercede por nosotros ante el Señor. Si lo que pedimos nos conviene, que Dios nos lo conceda; y si no, danos la paz de aceptar su voluntad y la fuerza para seguir confiando en Él.
Que el desánimo no nos aparte de Dios. Enséñanos a esperar como tú esperaste junto a María, en oración y en comunidad.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Judas Tadeo, ruega por nosotros. Amén.
Día 2: «Judas, no el Iscariote»
Oración inicial para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que llamaste a San Judas Tadeo a formar parte de Tus apóstoles y lo hiciste testigo de Tu amor, nos ponemos en Tu presencia al comenzar este día de la novena. Tú conoces nuestras preocupaciones y la carga que hoy traemos ante Ti.
Te pedimos perdón por nuestras faltas y Te rogamos que aumentes nuestra fe. Danos un corazón humilde y atento, para que estos minutos de oración no sean palabras vacías, sino un encuentro verdadero contigo.
Glorioso apóstol San Judas Tadeo, amigo del Señor, acompáñanos en esta novena y presenta ante Dios la intención que te confiamos, si es conforme a su voluntad y para bien de nuestra alma. Amén.
Meditación
Al hablar de él, el evangelio de san Juan aclara: «Judas, no el Iscariote». Llevar el mismo nombre que el apóstol que traicionó a Jesús pudo ser una carga, y quizá por eso la devoción popular lo conoce sobre todo como San Judas Tadeo. Su figura nos recuerda que ante Dios no cuentan las apariencias ni la fama, sino la fidelidad. Pidámosle hoy que nos libre de juzgar a los demás por lo que se dice de ellos y que nos ayude a ser fieles aunque nadie lo reconozca.
Petición del día
San Judas Tadeo, apóstol fiel, enséñanos a no dejarnos llevar por las apariencias ni por las opiniones ajenas. Ayúdanos a mantenernos leales a Cristo en lo pequeño y en lo grande, aunque nadie lo vea. Amén.
Oración final para todos los días
San Judas Tadeo, apóstol de Jesucristo, te damos gracias por este rato de oración. Te encomendamos a todos los que atraviesan situaciones difíciles: a los enfermos, a los que viven solos, a los que han perdido el trabajo, a las familias rotas y a quienes sienten que ya no pueden más.
Intercede por nosotros ante el Señor. Si lo que pedimos nos conviene, que Dios nos lo conceda; y si no, danos la paz de aceptar su voluntad y la fuerza para seguir confiando en Él.
Que el desánimo no nos aparte de Dios. Enséñanos a esperar como tú esperaste junto a María, en oración y en comunidad.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Judas Tadeo, ruega por nosotros. Amén.
Día 3: La pregunta de la Última Cena
Oración inicial para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que llamaste a San Judas Tadeo a formar parte de Tus apóstoles y lo hiciste testigo de Tu amor, nos ponemos en Tu presencia al comenzar este día de la novena. Tú conoces nuestras preocupaciones y la carga que hoy traemos ante Ti.
Te pedimos perdón por nuestras faltas y Te rogamos que aumentes nuestra fe. Danos un corazón humilde y atento, para que estos minutos de oración no sean palabras vacías, sino un encuentro verdadero contigo.
Glorioso apóstol San Judas Tadeo, amigo del Señor, acompáñanos en esta novena y presenta ante Dios la intención que te confiamos, si es conforme a su voluntad y para bien de nuestra alma. Amén.
Meditación
En la noche de la Última Cena, Judas Tadeo hizo a Jesús una pregunta sencilla: por qué iba a manifestarse a ellos y no al mundo. Jesús le respondió que quien lo ama guarda su palabra, y que el Padre y Él vendrán a él y harán morada en él. La respuesta desvela lo esencial: Dios quiere vivir dentro de nosotros. No hace falta ver prodigios para encontrarlo; basta amarlo y guardar su palabra. Hoy pedimos un corazón que sea casa de Dios.
Petición del día
San Judas Tadeo, que preguntaste al Señor con confianza, ayúdanos a llevarle también nuestras dudas. Alcánzanos la gracia de amar a Jesús y guardar su palabra, para que Dios haga morada en nuestro corazón. Amén.
Oración final para todos los días
San Judas Tadeo, apóstol de Jesucristo, te damos gracias por este rato de oración. Te encomendamos a todos los que atraviesan situaciones difíciles: a los enfermos, a los que viven solos, a los que han perdido el trabajo, a las familias rotas y a quienes sienten que ya no pueden más.
Intercede por nosotros ante el Señor. Si lo que pedimos nos conviene, que Dios nos lo conceda; y si no, danos la paz de aceptar su voluntad y la fuerza para seguir confiando en Él.
Que el desánimo no nos aparte de Dios. Enséñanos a esperar como tú esperaste junto a María, en oración y en comunidad.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Judas Tadeo, ruega por nosotros. Amén.
Día 4: Testigo de la Resurrección
Oración inicial para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que llamaste a San Judas Tadeo a formar parte de Tus apóstoles y lo hiciste testigo de Tu amor, nos ponemos en Tu presencia al comenzar este día de la novena. Tú conoces nuestras preocupaciones y la carga que hoy traemos ante Ti.
Te pedimos perdón por nuestras faltas y Te rogamos que aumentes nuestra fe. Danos un corazón humilde y atento, para que estos minutos de oración no sean palabras vacías, sino un encuentro verdadero contigo.
Glorioso apóstol San Judas Tadeo, amigo del Señor, acompáñanos en esta novena y presenta ante Dios la intención que te confiamos, si es conforme a su voluntad y para bien de nuestra alma. Amén.
Meditación
Tras la muerte de Jesús, los apóstoles vivieron el miedo y la desolación. Pero el Señor resucitado se les apareció y les devolvió la paz. El libro de los Hechos cuenta que, después de la Ascensión, Judas de Santiago perseveraba en oración con los demás apóstoles, con María, la madre de Jesús, y con otros discípulos, esperando el Espíritu Santo. De esa oración común nació la fuerza de Pentecostés. Aprendamos hoy a esperar rezando, en compañía de la Iglesia y de María.
Petición del día
San Judas Tadeo, testigo de Cristo resucitado, sostén nuestra esperanza cuando todo parece terminado. Enséñanos a perseverar en la oración junto a María y a esperar con paciencia el consuelo del Espíritu Santo. Amén.
Oración final para todos los días
San Judas Tadeo, apóstol de Jesucristo, te damos gracias por este rato de oración. Te encomendamos a todos los que atraviesan situaciones difíciles: a los enfermos, a los que viven solos, a los que han perdido el trabajo, a las familias rotas y a quienes sienten que ya no pueden más.
Intercede por nosotros ante el Señor. Si lo que pedimos nos conviene, que Dios nos lo conceda; y si no, danos la paz de aceptar su voluntad y la fuerza para seguir confiando en Él.
Que el desánimo no nos aparte de Dios. Enséñanos a esperar como tú esperaste junto a María, en oración y en comunidad.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Judas Tadeo, ruega por nosotros. Amén.
Día 5: Apóstol que anunció el Evangelio
Oración inicial para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que llamaste a San Judas Tadeo a formar parte de Tus apóstoles y lo hiciste testigo de Tu amor, nos ponemos en Tu presencia al comenzar este día de la novena. Tú conoces nuestras preocupaciones y la carga que hoy traemos ante Ti.
Te pedimos perdón por nuestras faltas y Te rogamos que aumentes nuestra fe. Danos un corazón humilde y atento, para que estos minutos de oración no sean palabras vacías, sino un encuentro verdadero contigo.
Glorioso apóstol San Judas Tadeo, amigo del Señor, acompáñanos en esta novena y presenta ante Dios la intención que te confiamos, si es conforme a su voluntad y para bien de nuestra alma. Amén.
Meditación
Después de Pentecostés, los apóstoles salieron a anunciar a Cristo por el mundo. Según la tradición, San Judas Tadeo predicó el Evangelio en tierras de Oriente, lejos de su patria, y soportó con paciencia fatigas y rechazos. No buscaba hacerse un nombre, sino que otros conocieran a Jesús. Su ejemplo nos interpela: la fe que recibimos no es para guardarla, sino para compartirla con humildad, empezando por nuestra casa, nuestro trabajo y nuestros amigos.
Petición del día
San Judas Tadeo, apóstol incansable, danos valentía para hablar de Dios con sencillez y alegría. Que nuestra vida sea un testimonio creíble del Evangelio para quienes nos rodean, y especialmente para los que están lejos de la fe. Amén.
Oración final para todos los días
San Judas Tadeo, apóstol de Jesucristo, te damos gracias por este rato de oración. Te encomendamos a todos los que atraviesan situaciones difíciles: a los enfermos, a los que viven solos, a los que han perdido el trabajo, a las familias rotas y a quienes sienten que ya no pueden más.
Intercede por nosotros ante el Señor. Si lo que pedimos nos conviene, que Dios nos lo conceda; y si no, danos la paz de aceptar su voluntad y la fuerza para seguir confiando en Él.
Que el desánimo no nos aparte de Dios. Enséñanos a esperar como tú esperaste junto a María, en oración y en comunidad.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Judas Tadeo, ruega por nosotros. Amén.
Día 6: Fiel hasta dar la vida
Oración inicial para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que llamaste a San Judas Tadeo a formar parte de Tus apóstoles y lo hiciste testigo de Tu amor, nos ponemos en Tu presencia al comenzar este día de la novena. Tú conoces nuestras preocupaciones y la carga que hoy traemos ante Ti.
Te pedimos perdón por nuestras faltas y Te rogamos que aumentes nuestra fe. Danos un corazón humilde y atento, para que estos minutos de oración no sean palabras vacías, sino un encuentro verdadero contigo.
Glorioso apóstol San Judas Tadeo, amigo del Señor, acompáñanos en esta novena y presenta ante Dios la intención que te confiamos, si es conforme a su voluntad y para bien de nuestra alma. Amén.
Meditación
Según la tradición, San Judas Tadeo dio la vida por Cristo, y la Iglesia lo celebra el 28 de octubre junto al apóstol San Simón. Más allá de los detalles, que no conocemos con certeza, lo importante es su fidelidad hasta el final. Quien había seguido a Jesús por los caminos de Galilea lo siguió también en la entrega de la propia vida. Hoy le pedimos fortaleza para nuestras pequeñas pruebas diarias y para los momentos en que ser cristiano cuesta.
Petición del día
San Judas Tadeo, fiel hasta el final, fortalece a los cristianos que sufren por su fe en cualquier lugar del mundo. Danos a nosotros perseverancia en las pruebas y valor para no avergonzarnos nunca de Jesús. Amén.
Oración final para todos los días
San Judas Tadeo, apóstol de Jesucristo, te damos gracias por este rato de oración. Te encomendamos a todos los que atraviesan situaciones difíciles: a los enfermos, a los que viven solos, a los que han perdido el trabajo, a las familias rotas y a quienes sienten que ya no pueden más.
Intercede por nosotros ante el Señor. Si lo que pedimos nos conviene, que Dios nos lo conceda; y si no, danos la paz de aceptar su voluntad y la fuerza para seguir confiando en Él.
Que el desánimo no nos aparte de Dios. Enséñanos a esperar como tú esperaste junto a María, en oración y en comunidad.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Judas Tadeo, ruega por nosotros. Amén.
Día 7: Mantenerse en el amor de Dios
Oración inicial para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que llamaste a San Judas Tadeo a formar parte de Tus apóstoles y lo hiciste testigo de Tu amor, nos ponemos en Tu presencia al comenzar este día de la novena. Tú conoces nuestras preocupaciones y la carga que hoy traemos ante Ti.
Te pedimos perdón por nuestras faltas y Te rogamos que aumentes nuestra fe. Danos un corazón humilde y atento, para que estos minutos de oración no sean palabras vacías, sino un encuentro verdadero contigo.
Glorioso apóstol San Judas Tadeo, amigo del Señor, acompáñanos en esta novena y presenta ante Dios la intención que te confiamos, si es conforme a su voluntad y para bien de nuestra alma. Amén.
Meditación
En el Nuevo Testamento hay una breve carta que la tradición atribuye a San Judas. En ella anima a los cristianos a edificarse sobre su fe, a orar en el Espíritu Santo y a mantenerse en el amor de Dios, aguardando la misericordia de Jesucristo. Son consejos sencillos y exigentes a la vez. No basta un fervor pasajero: hace falta cuidar la fe cada día, como quien cuida un fuego. Hoy le pedimos constancia en la oración y en el amor.
Petición del día
San Judas Tadeo, maestro de la fe, ayúdanos a construir nuestra vida sobre Cristo. Enséñanos a rezar con perseverancia, a conservarnos en el amor de Dios y a tener misericordia con los que dudan. Amén.
Oración final para todos los días
San Judas Tadeo, apóstol de Jesucristo, te damos gracias por este rato de oración. Te encomendamos a todos los que atraviesan situaciones difíciles: a los enfermos, a los que viven solos, a los que han perdido el trabajo, a las familias rotas y a quienes sienten que ya no pueden más.
Intercede por nosotros ante el Señor. Si lo que pedimos nos conviene, que Dios nos lo conceda; y si no, danos la paz de aceptar su voluntad y la fuerza para seguir confiando en Él.
Que el desánimo no nos aparte de Dios. Enséñanos a esperar como tú esperaste junto a María, en oración y en comunidad.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Judas Tadeo, ruega por nosotros. Amén.
Día 8: Intercesor en las causas difíciles
Oración inicial para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que llamaste a San Judas Tadeo a formar parte de Tus apóstoles y lo hiciste testigo de Tu amor, nos ponemos en Tu presencia al comenzar este día de la novena. Tú conoces nuestras preocupaciones y la carga que hoy traemos ante Ti.
Te pedimos perdón por nuestras faltas y Te rogamos que aumentes nuestra fe. Danos un corazón humilde y atento, para que estos minutos de oración no sean palabras vacías, sino un encuentro verdadero contigo.
Glorioso apóstol San Judas Tadeo, amigo del Señor, acompáñanos en esta novena y presenta ante Dios la intención que te confiamos, si es conforme a su voluntad y para bien de nuestra alma. Amén.
Meditación
Muchos fieles invocan a San Judas Tadeo como patrono de las causas difíciles y desesperadas. Acuden a él quienes sienten que ya lo han intentado todo: una enfermedad grave, un problema familiar, la falta de trabajo, una deuda que ahoga. Esta devoción no es una fórmula mágica, sino un modo de no rendirse y de poner en manos de Dios lo que nos supera. Hoy presentamos nuestra causa con humildad, sabiendo que el Señor escucha siempre, aunque responda a su manera y a su tiempo.
Petición del día
San Judas Tadeo, abogado de las causas difíciles, mira a los que sufren sin encontrar salida. Presenta al Señor nuestra necesidad y alcánzanos paz, luz para decidir y fuerza para seguir adelante. Que no perdamos nunca la esperanza. Amén.
Oración final para todos los días
San Judas Tadeo, apóstol de Jesucristo, te damos gracias por este rato de oración. Te encomendamos a todos los que atraviesan situaciones difíciles: a los enfermos, a los que viven solos, a los que han perdido el trabajo, a las familias rotas y a quienes sienten que ya no pueden más.
Intercede por nosotros ante el Señor. Si lo que pedimos nos conviene, que Dios nos lo conceda; y si no, danos la paz de aceptar su voluntad y la fuerza para seguir confiando en Él.
Que el desánimo no nos aparte de Dios. Enséñanos a esperar como tú esperaste junto a María, en oración y en comunidad.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Judas Tadeo, ruega por nosotros. Amén.
Día 9: Confianza y acción de gracias
Oración inicial para todos los días
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que llamaste a San Judas Tadeo a formar parte de Tus apóstoles y lo hiciste testigo de Tu amor, nos ponemos en Tu presencia al comenzar este día de la novena. Tú conoces nuestras preocupaciones y la carga que hoy traemos ante Ti.
Te pedimos perdón por nuestras faltas y Te rogamos que aumentes nuestra fe. Danos un corazón humilde y atento, para que estos minutos de oración no sean palabras vacías, sino un encuentro verdadero contigo.
Glorioso apóstol San Judas Tadeo, amigo del Señor, acompáñanos en esta novena y presenta ante Dios la intención que te confiamos, si es conforme a su voluntad y para bien de nuestra alma. Amén.
Meditación
Llegamos al último día de la novena. Durante estos días hemos contemplado a un apóstol sencillo, fiel y valiente, y le hemos confiado lo que llevamos dentro. Ahora toca dejarlo todo en manos de Dios con confianza. Él conoce lo que necesitamos mejor que nosotros y no abandona a quien lo busca. Terminemos dando gracias: por lo que ya hemos recibido, por lo que vendrá y también por lo que todavía no entendemos. La gratitud es la mejor manera de cerrar esta oración.
Petición del día
San Judas Tadeo, te damos gracias por tu compañía en esta novena. Ayúdanos a aceptar la voluntad de Dios con paz y a seguir rezando con confianza. Que todo lo vivido estos días nos acerque más a Jesús. Amén.
Oración final para todos los días
San Judas Tadeo, apóstol de Jesucristo, te damos gracias por este rato de oración. Te encomendamos a todos los que atraviesan situaciones difíciles: a los enfermos, a los que viven solos, a los que han perdido el trabajo, a las familias rotas y a quienes sienten que ya no pueden más.
Intercede por nosotros ante el Señor. Si lo que pedimos nos conviene, que Dios nos lo conceda; y si no, danos la paz de aceptar su voluntad y la fuerza para seguir confiando en Él.
Que el desánimo no nos aparte de Dios. Enséñanos a esperar como tú esperaste junto a María, en oración y en comunidad.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Judas Tadeo, ruega por nosotros. Amén.
Cómo se reza la novena a San Judas Tadeo
Hacer una novena significa dedicar nueve jornadas consecutivas a pedir por una necesidad concreta. El número evoca la espera de los apóstoles, San Judas entre ellos, reunidos con María en el cenáculo hasta la venida del Espíritu Santo. En esta novena, cada jornada se reza así:
- Se comienza con la oración inicial, común a todos los días.
- Se lee despacio la meditación que corresponde a esa jornada.
- Se dice la petición y se añade, en silencio, lo que se quiere confiar al apóstol.
- Se concluye con la oración final, el Padre nuestro, el Ave María y el Gloria.
Puede hacerse en solitario o acompañado, y es un buen momento para acercarse también a la confesión y a la misa.
Cuándo empezar la novena a San Judas Tadeo
La fiesta de San Judas Tadeo, junto con la de San Simón, es el 28 de octubre. Quien desee llegar a esa fecha con la novena concluida debe comenzarla el 19 de octubre, de modo que la última jornada coincida con el 27.
Como se le invoca en las causas difíciles, muchas personas la rezan también en cualquier otro momento del año, cuando atraviesan una situación que las supera.
Preguntas frecuentes
¿Qué día se empieza la novena a San Judas Tadeo?
El 19 de octubre, si se quiere rezar la novena entera antes de su fiesta: la primera jornada cae ese día y la última, el 27. El 28 de octubre, día de San Simón y San Judas, se celebra ya con la oración terminada.
¿Se puede hacer la novena a San Judas Tadeo en cualquier momento?
Sí. Lo más habitual es terminarla la víspera de su fiesta, pero la novena se puede empezar cualquier día en que se quiera encomendar una necesidad a San Judas Tadeo.
¿Hay que publicar o compartir la novena para que se cumpla la petición?
No. Esas cadenas no forman parte de la fe de la Iglesia y conviene evitarlas. La novena es una oración de confianza en Dios, no un trato: se reza con fe y se deja la respuesta en sus manos.
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