Novena a San Francisco Javier
Novena al misionero navarro, patrono de las misiones, que sigue sus pasos de Javier a Oriente. Para rezar en noviembre o en marzo.
Fiesta: 3 de diciembre Empieza el 24 de noviembreOración a San Francisco Javier

Antes de empezar: dos momentos del año para esta novena, estructura de cada día, preguntas frecuentes.
Día 1: El castillo de Javier
Oración para abrir la novena cada día
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que encendiste en el corazón de San Francisco Javier un fuego tan grande que no le cabía en su tierra, y lo llevaste a anunciar Tu nombre hasta los confines de Asia, Te adoramos y Te damos gracias. Él lo dejó todo por Ti; nosotros venimos a pedirte que no nos dejes tibios.
Perdona nuestras cobardías y el poco interés que a veces mostramos por que otros Te conozcan. Danos un corazón grande, capaz de amar más allá de nuestro pequeño mundo.
San Francisco Javier, apóstol de Oriente, acoge la intención que ponemos en esta novena y preséntala al Señor, si es para su gloria y nuestro bien. Amén.
Meditación
Francisco nació en 1506 en el castillo de Javier, en Navarra, hijo de una familia noble que sufrió mucho en las guerras por el reino. Creció en un ambiente de fe, pero también de pérdidas y de orgullo herido. Aquel muchacho vivaz y deportista soñaba con devolver el honor a su casa. Dios aprovechó esos deseos de grandeza para llevarlo mucho más lejos de lo que él imaginaba. Nada de nuestra historia es inútil para el Señor.
Petición del día
San Francisco Javier, que naciste en tierras navarras, bendice a nuestras familias y nuestras raíces. Que Dios transforme también nuestros deseos de éxito en un deseo más alto: el de servirle con todo el corazón. Amén.
Oración para cerrar la novena cada día
Glorioso San Francisco Javier, que recorriste mares y tierras sin pensar en tu comodidad, intercede por los misioneros que hoy anuncian el Evangelio lejos de su casa, por los que sufren por su fe y por los pueblos que aún no conocen a Cristo.
Pide también por nosotros, para que en nuestra familia, en nuestro trabajo y en nuestro barrio seamos testigos alegres del Señor.
Te confiamos una vez más nuestra petición y la dejamos en las manos de Dios, que nos ama más de lo que imaginamos.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Francisco Javier, ruega por nosotros. Amén.
Día 2: Estudiante en París
Oración para abrir la novena cada día
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que encendiste en el corazón de San Francisco Javier un fuego tan grande que no le cabía en su tierra, y lo llevaste a anunciar Tu nombre hasta los confines de Asia, Te adoramos y Te damos gracias. Él lo dejó todo por Ti; nosotros venimos a pedirte que no nos dejes tibios.
Perdona nuestras cobardías y el poco interés que a veces mostramos por que otros Te conozcan. Danos un corazón grande, capaz de amar más allá de nuestro pequeño mundo.
San Francisco Javier, apóstol de Oriente, acoge la intención que ponemos en esta novena y preséntala al Señor, si es para su gloria y nuestro bien. Amén.
Meditación
A los diecinueve años, Javier marchó a estudiar a la Universidad de París. Era brillante y ambicioso, y aspiraba a una buena carrera eclesiástica que le diera prestigio. En el colegio de Santa Bárbara compartió habitación con Pedro Fabro y, más tarde, con un estudiante mayor, cojo y pobre, llamado Ignacio de Loyola. Al principio no le hizo mucho caso. Dios suele entrar en nuestra vida a través de personas que no esperábamos.
Petición del día
San Francisco Javier, que encontraste a Dios a través de un compañero, ayúdanos a reconocer a quienes el Señor pone a nuestro lado para acercarnos a Él. Protege a los estudiantes que viven lejos de su familia. Amén.
Oración para cerrar la novena cada día
Glorioso San Francisco Javier, que recorriste mares y tierras sin pensar en tu comodidad, intercede por los misioneros que hoy anuncian el Evangelio lejos de su casa, por los que sufren por su fe y por los pueblos que aún no conocen a Cristo.
Pide también por nosotros, para que en nuestra familia, en nuestro trabajo y en nuestro barrio seamos testigos alegres del Señor.
Te confiamos una vez más nuestra petición y la dejamos en las manos de Dios, que nos ama más de lo que imaginamos.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Francisco Javier, ruega por nosotros. Amén.
Día 3: «¿De qué le sirve al hombre…?»
Oración para abrir la novena cada día
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que encendiste en el corazón de San Francisco Javier un fuego tan grande que no le cabía en su tierra, y lo llevaste a anunciar Tu nombre hasta los confines de Asia, Te adoramos y Te damos gracias. Él lo dejó todo por Ti; nosotros venimos a pedirte que no nos dejes tibios.
Perdona nuestras cobardías y el poco interés que a veces mostramos por que otros Te conozcan. Danos un corazón grande, capaz de amar más allá de nuestro pequeño mundo.
San Francisco Javier, apóstol de Oriente, acoge la intención que ponemos en esta novena y preséntala al Señor, si es para su gloria y nuestro bien. Amén.
Meditación
Según la tradición jesuita, Ignacio repetía a Javier las palabras del Evangelio: «¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?». Aquella pregunta fue minando poco a poco sus planes. Javier acabó haciendo los Ejercicios Espirituales y entregó su vida a Cristo. En 1534, con Ignacio y otros compañeros, hizo votos en Montmartre. Una sola frase del Evangelio, acogida de verdad, puede cambiar el rumbo de una vida.
Petición del día
San Francisco Javier, que te dejaste interpelar por el Evangelio, haz que también nosotros nos preguntemos qué es lo que de verdad importa. Líbranos de vivir distraídos y de perder el alma por cosas pasajeras. Amén.
Oración para cerrar la novena cada día
Glorioso San Francisco Javier, que recorriste mares y tierras sin pensar en tu comodidad, intercede por los misioneros que hoy anuncian el Evangelio lejos de su casa, por los que sufren por su fe y por los pueblos que aún no conocen a Cristo.
Pide también por nosotros, para que en nuestra familia, en nuestro trabajo y en nuestro barrio seamos testigos alegres del Señor.
Te confiamos una vez más nuestra petición y la dejamos en las manos de Dios, que nos ama más de lo que imaginamos.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Francisco Javier, ruega por nosotros. Amén.
Día 4: «Heme aquí»
Oración para abrir la novena cada día
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que encendiste en el corazón de San Francisco Javier un fuego tan grande que no le cabía en su tierra, y lo llevaste a anunciar Tu nombre hasta los confines de Asia, Te adoramos y Te damos gracias. Él lo dejó todo por Ti; nosotros venimos a pedirte que no nos dejes tibios.
Perdona nuestras cobardías y el poco interés que a veces mostramos por que otros Te conozcan. Danos un corazón grande, capaz de amar más allá de nuestro pequeño mundo.
San Francisco Javier, apóstol de Oriente, acoge la intención que ponemos en esta novena y preséntala al Señor, si es para su gloria y nuestro bien. Amén.
Meditación
En 1540, el rey de Portugal pidió misioneros para sus territorios de la India. Ignacio había pensado en otro compañero, que cayó enfermo. Entonces se lo pidió a Javier, y él respondió con prontitud y alegría. En pocos días preparó lo necesario y partió. No sabía que ya no volvería a Europa. Su disponibilidad nos cuestiona: ¿estamos dispuestos a cambiar nuestros planes cuando Dios nos llama por medio de las circunstancias?
Petición del día
San Francisco Javier, que dijiste sí sin hacer esperar a Dios, danos un corazón disponible. Que no pongamos excusas cuando el Señor nos pida algo, y que sepamos dejar nuestras seguridades por amor a Él. Amén.
Oración para cerrar la novena cada día
Glorioso San Francisco Javier, que recorriste mares y tierras sin pensar en tu comodidad, intercede por los misioneros que hoy anuncian el Evangelio lejos de su casa, por los que sufren por su fe y por los pueblos que aún no conocen a Cristo.
Pide también por nosotros, para que en nuestra familia, en nuestro trabajo y en nuestro barrio seamos testigos alegres del Señor.
Te confiamos una vez más nuestra petición y la dejamos en las manos de Dios, que nos ama más de lo que imaginamos.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Francisco Javier, ruega por nosotros. Amén.
Día 5: Entre los pobres de la India
Oración para abrir la novena cada día
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que encendiste en el corazón de San Francisco Javier un fuego tan grande que no le cabía en su tierra, y lo llevaste a anunciar Tu nombre hasta los confines de Asia, Te adoramos y Te damos gracias. Él lo dejó todo por Ti; nosotros venimos a pedirte que no nos dejes tibios.
Perdona nuestras cobardías y el poco interés que a veces mostramos por que otros Te conozcan. Danos un corazón grande, capaz de amar más allá de nuestro pequeño mundo.
San Francisco Javier, apóstol de Oriente, acoge la intención que ponemos en esta novena y preséntala al Señor, si es para su gloria y nuestro bien. Amén.
Meditación
Tras un viaje largo y durísimo, Javier llegó a Goa en 1542. Allí atendió a enfermos en hospitales, visitó cárceles y enseñó el catecismo a los niños con una campanilla por las calles. Luego pasó a la costa de la Pesquería, entre los humildes pescadores del sur de la India, donde bautizó a muchos e hizo traducir las oraciones básicas al tamil. No buscaba a los importantes, sino a los que estaban más olvidados.
Petición del día
San Francisco Javier, amigo de los pobres y de los niños, enséñanos a anunciar a Cristo con sencillez. Que nuestra fe se note en el cuidado de los enfermos, de los presos y de los que nadie tiene en cuenta. Amén.
Oración para cerrar la novena cada día
Glorioso San Francisco Javier, que recorriste mares y tierras sin pensar en tu comodidad, intercede por los misioneros que hoy anuncian el Evangelio lejos de su casa, por los que sufren por su fe y por los pueblos que aún no conocen a Cristo.
Pide también por nosotros, para que en nuestra familia, en nuestro trabajo y en nuestro barrio seamos testigos alegres del Señor.
Te confiamos una vez más nuestra petición y la dejamos en las manos de Dios, que nos ama más de lo que imaginamos.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Francisco Javier, ruega por nosotros. Amén.
Día 6: Las firmas de sus compañeros
Oración para abrir la novena cada día
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que encendiste en el corazón de San Francisco Javier un fuego tan grande que no le cabía en su tierra, y lo llevaste a anunciar Tu nombre hasta los confines de Asia, Te adoramos y Te damos gracias. Él lo dejó todo por Ti; nosotros venimos a pedirte que no nos dejes tibios.
Perdona nuestras cobardías y el poco interés que a veces mostramos por que otros Te conozcan. Danos un corazón grande, capaz de amar más allá de nuestro pequeño mundo.
San Francisco Javier, apóstol de Oriente, acoge la intención que ponemos en esta novena y preséntala al Señor, si es para su gloria y nuestro bien. Amén.
Meditación
Javier escribió muchas cartas a Ignacio y a sus hermanos de Europa. Se sabe que llevaba consigo, como un tesoro, las firmas de sus compañeros recortadas de las cartas que recibía. En medio de viajes y peligros, la amistad en el Señor lo sostenía. Nos recuerda que nadie es cristiano en solitario: necesitamos la comunidad, los amigos en la fe, el apoyo de los que rezan por nosotros aunque estén lejos.
Petición del día
San Francisco Javier, que viviste la amistad como un regalo de Dios, bendice a nuestros amigos y a los que están lejos. Danos fidelidad en la amistad y una comunidad cristiana que nos sostenga. Amén.
Oración para cerrar la novena cada día
Glorioso San Francisco Javier, que recorriste mares y tierras sin pensar en tu comodidad, intercede por los misioneros que hoy anuncian el Evangelio lejos de su casa, por los que sufren por su fe y por los pueblos que aún no conocen a Cristo.
Pide también por nosotros, para que en nuestra familia, en nuestro trabajo y en nuestro barrio seamos testigos alegres del Señor.
Te confiamos una vez más nuestra petición y la dejamos en las manos de Dios, que nos ama más de lo que imaginamos.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Francisco Javier, ruega por nosotros. Amén.
Día 7: Hacia Japón
Oración para abrir la novena cada día
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que encendiste en el corazón de San Francisco Javier un fuego tan grande que no le cabía en su tierra, y lo llevaste a anunciar Tu nombre hasta los confines de Asia, Te adoramos y Te damos gracias. Él lo dejó todo por Ti; nosotros venimos a pedirte que no nos dejes tibios.
Perdona nuestras cobardías y el poco interés que a veces mostramos por que otros Te conozcan. Danos un corazón grande, capaz de amar más allá de nuestro pequeño mundo.
San Francisco Javier, apóstol de Oriente, acoge la intención que ponemos en esta novena y preséntala al Señor, si es para su gloria y nuestro bien. Amén.
Meditación
Después de recorrer Malaca y las islas Molucas, Javier conoció a un japonés llamado Anjiro, que le habló de su país. En 1549 desembarcó en Kagoshima. Se encontró con una cultura refinada y muy distinta, y comprendió que debía adaptarse a ella: cambió su modo de vestir y de presentarse para poder ser escuchado. Aprendió que el Evangelio se anuncia con respeto a cada pueblo, buscando lo bueno que Dios ya ha sembrado en él.
Petición del día
San Francisco Javier, que supiste respetar la cultura de otros pueblos, ayúdanos a hablar de Dios con humildad y a escuchar a quienes piensan distinto. Bendice a los misioneros que viven en tierras extrañas. Amén.
Oración para cerrar la novena cada día
Glorioso San Francisco Javier, que recorriste mares y tierras sin pensar en tu comodidad, intercede por los misioneros que hoy anuncian el Evangelio lejos de su casa, por los que sufren por su fe y por los pueblos que aún no conocen a Cristo.
Pide también por nosotros, para que en nuestra familia, en nuestro trabajo y en nuestro barrio seamos testigos alegres del Señor.
Te confiamos una vez más nuestra petición y la dejamos en las manos de Dios, que nos ama más de lo que imaginamos.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Francisco Javier, ruega por nosotros. Amén.
Día 8: A las puertas de China
Oración para abrir la novena cada día
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que encendiste en el corazón de San Francisco Javier un fuego tan grande que no le cabía en su tierra, y lo llevaste a anunciar Tu nombre hasta los confines de Asia, Te adoramos y Te damos gracias. Él lo dejó todo por Ti; nosotros venimos a pedirte que no nos dejes tibios.
Perdona nuestras cobardías y el poco interés que a veces mostramos por que otros Te conozcan. Danos un corazón grande, capaz de amar más allá de nuestro pequeño mundo.
San Francisco Javier, apóstol de Oriente, acoge la intención que ponemos en esta novena y preséntala al Señor, si es para su gloria y nuestro bien. Amén.
Meditación
El último gran deseo de Javier fue entrar en China, entonces cerrada a los extranjeros. Llegó a la pequeña isla de Sancián, frente a la costa, esperando un barco que lo llevara al continente. Allí enfermó y murió el 3 de diciembre de 1552, con apenas cuarenta y seis años, pobre y casi solo, mirando hacia la tierra que no pudo pisar. Su vida nos enseña que Dios acoge nuestros deseos aunque no los veamos cumplidos.
Petición del día
San Francisco Javier, que moriste a las puertas de tu sueño, ayúdanos a aceptar los proyectos que no se cumplen. Que no nos amarguen los fracasos y sepamos que el Señor aprovecha todo lo que hacemos por amor. Amén.
Oración para cerrar la novena cada día
Glorioso San Francisco Javier, que recorriste mares y tierras sin pensar en tu comodidad, intercede por los misioneros que hoy anuncian el Evangelio lejos de su casa, por los que sufren por su fe y por los pueblos que aún no conocen a Cristo.
Pide también por nosotros, para que en nuestra familia, en nuestro trabajo y en nuestro barrio seamos testigos alegres del Señor.
Te confiamos una vez más nuestra petición y la dejamos en las manos de Dios, que nos ama más de lo que imaginamos.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Francisco Javier, ruega por nosotros. Amén.
Día 9: Patrono de las misiones
Oración para abrir la novena cada día
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, que encendiste en el corazón de San Francisco Javier un fuego tan grande que no le cabía en su tierra, y lo llevaste a anunciar Tu nombre hasta los confines de Asia, Te adoramos y Te damos gracias. Él lo dejó todo por Ti; nosotros venimos a pedirte que no nos dejes tibios.
Perdona nuestras cobardías y el poco interés que a veces mostramos por que otros Te conozcan. Danos un corazón grande, capaz de amar más allá de nuestro pequeño mundo.
San Francisco Javier, apóstol de Oriente, acoge la intención que ponemos en esta novena y preséntala al Señor, si es para su gloria y nuestro bien. Amén.
Meditación
Francisco Javier fue canonizado en 1622, el mismo día que San Ignacio, Santa Teresa de Jesús y San Isidro Labrador. Más tarde fue proclamado patrono de las misiones. En Navarra, cada marzo, miles de peregrinos caminan hasta su castillo en las javieradas. Su celo sigue vivo en los misioneros españoles repartidos por el mundo. Al terminar la novena, pedimos que también nosotros sintamos la alegría de compartir la fe.
Petición del día
San Francisco Javier, patrono de las misiones, bendice a los misioneros de nuestras diócesis y a sus familias. Que no falten vocaciones generosas y que todos los bautizados seamos misioneros allí donde estemos. Amén.
Oración para cerrar la novena cada día
Glorioso San Francisco Javier, que recorriste mares y tierras sin pensar en tu comodidad, intercede por los misioneros que hoy anuncian el Evangelio lejos de su casa, por los que sufren por su fe y por los pueblos que aún no conocen a Cristo.
Pide también por nosotros, para que en nuestra familia, en nuestro trabajo y en nuestro barrio seamos testigos alegres del Señor.
Te confiamos una vez más nuestra petición y la dejamos en las manos de Dios, que nos ama más de lo que imaginamos.
(Padre nuestro, Ave María y Gloria.)
San Francisco Javier, ruega por nosotros. Amén.
Dos momentos del año para esta novena
La fiesta de San Francisco Javier es el 3 de diciembre. Para acabar la novena la víspera, se comienza el 24 de noviembre y se termina el 2 de diciembre. En Navarra, de la que es patrono, esos días tienen un tono especial.
Existe además una costumbre muy arraigada en España, la llamada novena de la gracia, que se reza del 4 al 12 de marzo, fecha de su canonización. Coincide con el tiempo de las javieradas, las peregrinaciones al castillo de Javier. Los textos de esta página sirven para las dos ocasiones.
Estructura de cada día
- Empieza con la señal de la cruz y la oración para abrir la novena.
- Lee la meditación, que recorre por orden la vida del santo, desde Javier hasta Sancián.
- Di la petición y añade tu intención personal.
- Concluye con la oración para cerrar, el Padre nuestro, el Ave María y el Gloria.
Si se reza en grupo, una persona puede leer la meditación y todos responder juntos las oraciones.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se reza la novena a San Francisco Javier?
Para su fiesta, del 24 de noviembre al 2 de diciembre. También es tradicional la novena de la gracia, del 4 al 12 de marzo, muy extendida en Navarra.
¿Qué es la novena de la gracia?
Es una novena a San Francisco Javier que se reza del 4 al 12 de marzo, en torno al aniversario de su canonización. Se ha difundido sobre todo por la Compañía de Jesús y en Navarra, unida a las javieradas.
¿Dónde está enterrado San Francisco Javier?
Su cuerpo se venera en la basílica del Buen Jesús de Goa, en la India. En el castillo de Javier, en Navarra, se conserva la casa donde nació y es lugar de peregrinación.
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